miércoles, 8 de abril de 2015

El reciclaje (“verán que con nada se puede hacer algo”) por Óscar Bragado y Marta Falceto

Valeria, que es la novia del protagonista, lo ve deprimido y a punto de abandonar su puesto debido a la muerte de una madre con su hija y el bebe a causa de su pobreza y la falta de recursos para pagar la luz y tener calor e iluminación en su casa. Por esta razón le propone hacer algo distinto en el colegio, pintarlo y decorarlo con colores vivos y alegres para no dejar el patio gris y triste que tienen actualmente.

Entre los dos se ponen manos a la obra y con la ayuda de los niños hacen que por un momento se olviden del mundo en el que viven, un mundo donde la gente muere por falta de recursos económicos para transportarse a un mundo donde la sonrisa de los niños hace que todo cobre sentido y merezca la pena, un mundo donde todos están alegres mientras juegan y comparten esos momentos con los demás.También llenaron una habitación de arena para representar un poblado árabe con sus jaimas y algún que otro manjar típico de allí.

Después de un día tan fatídico como fue el día de la muerte de su querida alumna, su madre y el pequeño bebé a pesar de haber intentado darles toda su ayuda, disfrutar de un día tan bueno junto a sus alumnos y los padres sirvió para volver a recobrar el ánimo y volver a la carga para luchar contra todos los problemas que se puedan ocasionar tanto en su vida personal como en su propio colegio.


De ahí que con unas simples sábanas o la tinta de rotuladores se pueda hacer tanto bien en un colegio que necesitaba un pequeño empujón emocional, la situación no ha mejorado pero actuando todos juntos como una gran familia con instrumentos fáciles de conseguir para realizar esas actividades, consiguen que todo por un día sea más alegre y llevadero.

O.B


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Creo que la idea que tuvo la novia del director de decorar el patio con material reciclado fue magnífica ya que si bien sabemos que es bueno reutilizar las cosas para reciclar y reducir los desechos, en este caso creo que el motivo más importante es el simbolismo que este acto tiene en sí mismo;  pasar de un patio gris y triste a un patio lleno de color y esperanzas.
El colegio se encuentra en un barrio marginal en el que la mayoría de los padres no tienen trabajo y las familias subsisten con lo poco que consiguen, en muchas ocasiones gracias a las ayudas prestadas por parte de los asuntos sociales y a veces incluso de los propios  profesores y vecinos.
Que los niños se críen en este ambiente, en el que en muchas ocasiones los padres no pueden más, no tienen fuerzas para seguir adelante y se rinden, es francamente dañino para su autoestima, para su percepción del mundo y de su propio futuro.
Por esa razón creo que el hecho de que les enseñen que de algo que estaba en la basura, de algo que no servía en un principio para nada se puede reutilizar y hacer algo tan bonito y divertido, hará ver a los niños que no hay que perder la esperanza que hay que luchar para mejorar y que ellos también pueden progresar y labrarse un futuro mejor que el de sus padres.

Este tema se puede extrapolar perfectamente a la situación actual de España, la cual está pasando por un momento en el que hay una gran crisis económica y un gran número de familias que se han quedado en paro, y en muchas ocasiones no tienen ni para comer por lo que están subsistiendo gracias  las ayudas sociales, los subsidios de desempleo, la caridad de la gente y en muchas ocasiones de las pensiones de los más mayores.
Creo que en la sociedad del momento es importante enseñar a los más pequeños a aprovechar al máximo los recursos con los que cuentan, a darle una segunda oportunidad a aquellas cosas que en un principio tirarían a la basura y a agudizar el ingenio para hacer algo grande de algo pequeño.

 M.F.


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